Cabras cortacésped

La empresa City Grazing de San Francisco ha estado guardando un rebaño de 50 cabras para gestionar el crecimiento de sus pastos. Con semejante rebaño, City Grazing ha conseguido hacer negocio del alquiler de su rebaño para acondicionar ‘paisajísticamente’ otras propiedades. Por otro lado, entretienen a los transeuntes, especialmente a los niños.

Las cabras funcionan como grandes cortacéspedes, sin necesidad de electricidad, productos químicos o cuchillas peligrosas. Pueden llegar a esos rincones y lugares pequeños que los aparatos mecánicos encuentran tan difícil. Potencialmente, pueden eliminar las especies molestas, tales como el roble venenoso y varias malas hierbas, todo ello sin pesticidas. Y lo mejor de todo es que es un sistema de circuito cerrado, ya que el ‘producto final’ de las cabras es un fertilizante muy adecuado.

Esta estrategia, sin duda, nos recuerda al gran Jaime Lerner en Curitiba quien ya utilizó este sistema sostenible para cortar el césped de los enormes parques que invaden la ciudad.


 

*Este artículo está parcialmente traducido del original en inglés  via The Pop-Up City.