Diversidad: 8 lecciones para promoverla en el espacio público

Image credit: Project for Public Spaces

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“Las siguientes lecciones resumen los resultados de una importante iniciativa de investigación de PPS (Project for Public Spaces): ‘Placemaking in a Pluralistic World: Using Public Spaces to Encourage and Celebrate Social Diversity’. Pueden ser utilizadas como medidas prácticas para instituciones públicas a medida que éstas comiencen a tener en cuenta la participación de grupos culturales y socioeconómicos distintos para llevar a cabo intervenciones en el espacio público.

– LECCIÓN 1: La diversidad en los modos de interacción social es una meta del Placemaking, pero también lo es la creación de espacios seguros donde cada grupo pueda encontrar a compañeros de culturas similares. Aunque hay quien argumenta que la mezcla de etnias es la mayor forma de multiculturalismo, otros estudios sostienen que la mejor manera de fomentar la diversidad es la creación de espacios que también sean capaces de posibilitar la reunión y celebración de grupos de una misma cultura.

– LECCIÓN 2: La gente debe ser representada a través de símbolos culturales identitarios en el espacio público. Cuando la ciudadanía no ve sus valores culturales e identitarios reflejados en un lugar, pueden sentirse incómodos o fuera de su sitio. (…) No debería darse el caso de que en la realidad física y cultural del espacio público no existan referencias a la historia de los grupos comunitarios que lo habitan.

– LECCIÓN 3: La participación continua de la comunidad es fundamental para el éxito de un lugar multicultural. La planificación basada en la participación de la comunidad es un método valioso para hacer frente a los problemas de falta de representación de los grupos minoritarios. (…) El potencial para el desarrollo de capital social a través de este proceso no debería ser subestimado.

– LECCIÓN 4: La discriminación es un problema real que debe ser abordado por quienes administran el espacio público. Crear un espacio positivo y acogedor a través del diseño y el programa debería ser una prioridad para los planificadores.

– LECCIÓN 5: Mixticidad: integrar diversidad de usos (así como de elementos que reúnen a personas) en los planes y diseños. Los planes y programas de espacio público más significativos son los que se mueven entre los usos oficiales y los vernáculos o improvisados, incorporando varios tipos de actividad distintos mientras que, simultáneamente, son lo suficientemente flexibles como para adaptarse a las necesidades y preferencias de grupos culturales diversos así como a su evolución en el tiempo.

– LECCIÓN 6: Localizar los espacios públicos en áreas de confluencia. Los mercados, parques y plazas, aumentarán la diversidad social del lugar si se localizan en sitios donde confluyan comunidades distintas.

– LECCIÓN 7: Centrarse en los barrios. Como elemento de planificación, el barrio es el más importante en términos de promoción de la diversidad y del incremento de capital social.

– LECCIÓN 8: Programar en los espacios públicos actividades educativas y culturales que engloben a distintas culturas. Los programas que ofrecen, por ejemplo, experiencias educativas relacionadas con el medio ambiente o con la historia de un lugar en particular, han demostrado ser más eficaces para unir a las personas.”

Por Courtney Knapp en Project for Public Spaces.

(+info: Project for Public Spaces)

(Imagen de cabecera vía Project for Public Spaces)