sostenibilidad / sustentabilidad medioambiental, cultural, social y económica



Si bien es cierto que la crisis medioambiental es la consecuencia, sería un error entender que es también la causa.

Son la crisis económica y, ante todo, social, las que nos han llevado a una crisis medioambiental. El capitalismo, la globalización, etc. han hecho que sociedades de todo el mundo hayan importado progresivamente el modelo anglosajón de territorio y sociedad. Las nuevas conductas colectivas importadas, no sólo han ido rompiendo estructuras sociales y culturales sino relacionales entre individuos.

El hecho de que, primero Europa, y ahora Asia copien el modelo social anglosajón eliminando sus rasgos culturales y de identidad (sostenibilidad cultural) no hace sino incrementar el impacto medioambiental de estos nuevos modelos sobre estos territorios históricos.

Esto ha traído consigo un mayor consumo generalizado de recursos así como, en consecuencia, de generación de residuos.

En definitiva, la solución al problema medioambiental no pasa sólo por lo medioambiental sino, y sobre todo, por reconstruir tejidos sociales y culturales, así como políticas económicas que tomen en consideración el capital natural como uno de los grandes valores de futuro.

Por tanto, es fundamental ampliar el concepto de sostenibilidad medioambiental a ECONÓMICO, SOCIAL y CULTURAL.

 

ORÍGENES


Hoy, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su web define –citando el informe titulado ‘Nuestro futuro común’ (Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, 1987) y también conocido como ‘Informe Brundtland’- el desarrollo sostenible como “la satisfacción de las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.” A continuación afirma que “el desarrollo sostenible ha emergido como el principio rector para el desarrollo mundial a largo plazo.” Y, por último, especifica que éste consta de tres pilares: “el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente.” Si bien es cierto que este triple entendimiento estaba implícito en el Informe Brundtland -el cual defendía el “crecimiento económico, la inclusión social y el equilibrio medioambiental” como principios estratégicos de desarrollo tanto a nivel global como nacional y local- no se formula como tres categorías independientes hasta la Cumbre de la Tierra celebrada en Rio de Janeiro en 1992, donde se declara que el principal objetivo del “desarrollo sostenible es lograr el desarrollo económico, medioambiental y social que satisfaga las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.”

Dos años más tarde John Elkington acuñaría el concepto Triple bottom line (abreviado como TBL o 3BL) para describir este nuevo triple paradigma de la sostenibilidad. Desde entonces, éste se ha convertido en el eje estructurador de la práctica totalidad de las distintas políticas mundiales, nacionales y locales en materia de sostenibilidad. Sin embargo, han sido muchas voces las que manifestaban la insuficiencia de esta triple descripción para reflejar la complejidad intrínseca de la sociedad contemporánea. Felix Guattari –a quien reconocemos como referente- es una de estas voces. Incluso el Informe Brundtland (1987) aludía a lo “cultural” en numerosas ocasiones. Pero también están en este grupo instituciones como la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible o la UNESCO que piden que la “cultura” sea incluida en este modelo de desarrollo. De hecho, la UNESCO ya en su Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural (2001) y, de manera más específica, en su Convención sobre la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005) reclamaba tener en cuenta “la creatividad, el conocimiento, la diversidad y la belleza” como premisas ineludibles para el “diálogo por la paz y el progreso, pues están intrínsecamente relacionados con el desarrollo humano y la libertad.”

Fruto de esta pulsión ideológica a nivel mundial sobre cómo definir un entendimiento complejo y holístico de la sostenibilidad, las Naciones Unidas en la página 2 de su borrador nº1 del documento titulado Accounting for Sustainability de 2008 afirmaban lo siguiente:

“(…) La triple cuenta de resultados (Triple bottom-line) es un ejemplo de esto con la sostenibilidad social y medioambiental insertadas al final de un continuo imperativo económico de rentabilidad. En el actual contexto de cambio climático global, urbanización intensiva, creciente inseguridad transnacional y agudización de la división entre ricos y pobres, existe la necesidad urgente de encontrar nuevas formas de equilibrio entre los ámbitos de la sostenibilidad económica, ecológica, política y cultural.”

Por otro lado, ya en 2004 se aprueba la Agenda 21 de la Cultura que se convierte en documento fundador de la Comisión de Cultura de la Asociación Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), la cual se define como “plataforma mundial de ciudades, organizaciones y redes para aprender, cooperar y promover políticas y programas sobre el papel de la cultura en el desarrollo sostenible” cuyo objetivo fundamental es “promover la cultura como el cuarto pilar del desarrollo sostenible.”

Queda aquí fijado el entendimiento cultural de la sostenibilidad. Sin embargo, también vemos un desplazamiento de lo social hacia lo político y de lo medioambiental a lo ecológico. Esta idea de los “4 pilares de la sostenibilidad” se vuelve a fijar en lo que se denomina “Círculos de Sostenibilidad,” un nuevo método para comprender y evaluar el desarrollo sostenible y que se articula, precisamente, alrededor de estos cuatro pilares de la realidad: economía, política, ecología y cultura. En la actualidad, éste es el método e ideología detrás de The World Association of Major Metropolis y, más importante aún, del United Nations Global Compact Cities Programme (o Cities Programme), componente urbano del United Nations Global Compact. Este programa defiende que “las ciudades, en particular, tienen el potencial de hacer enormes progresos en la creación de sociedades sostenibles” en “cuatro dominios sociales: económico, ecológico, político y cultural.”

Aunque More Than Green se sitúa aquí, defiende la idea de social por encima de política y de medioambiental por encima de ecológico. No podemos obviar que la ecología estudia ya de por sí las interrelaciones de los diferentes seres vivos entre sí y con su entorno. Y estas relaciones no son de orden exclusivamente medioambiental sino también social, económico y cultural. En otras palabras, pensar ecológicamente es pensar de esta manera relacional y holística: las cuatro sostenibilidades. La ecología lo es todo, no una parte. Lo mismo se puede decir, incluso, de la política: el pensamiento político debe asumir todas las cuestiones por igual. En definitiva, añadimos la interpretación cultural del desarrollo a la terna más comúnmente defendida: social + medioambiental + económica.

De esta manera, More Than Green se sitúa en línea con las actuales políticas mundiales, buscando ampliar el entendimiento más extendido y simplista de la sostenibilidad desde lo verde a lo social y económico, en primera instancia, y a lo cultural, en última.

 

**Uno de los casos que mejor ejemplifica la puesta en práctica de esta visión holística de la SOSTENIBILIDAD lo econtramos en la ciudad de CURITIBA, Brasil. En este artículo te explicamos de manera clara y precisa cómo toda esta teoría puede materializarse en uno de los desarrollos urbanos más exitosos y celebrados en la historia reciente de las ciudades. Así pues, te recomendamos su lectura para completar tu comprensión de esta súper filosofía de la SOSTENIBILIDAD:

/// La Curitiba de Jaime Lerner ///

 

Una vez hecho este recorrido podemos pasar a definir cada una de las cuatro sostenibilidades:

SOSTENIBILIDAD / SUSTENTABILIDAD CULTURAL


Ésta entiende el ejercicio de la sostenibilidad y el diseño sostenible desde el reconocimiento del valor que tiene la cultura como agente que caracteriza tanto el medio físico -natural y construido- como el social. El medio físico es el patrimonio, la edificación, los recursos naturales, la geografía, el metabolismo, la biodiversidad… El medio social son los estilos de vida, las formas de convivencia, el conocimiento local, las celebraciones, las tradiciones, los símbolos, los mitos y creencias… Estamos hablando de la subjetividad colectiva como gran valor del desarrollo. Sin embargo, la sostenibilidad cultural también defiende las expresiones de subjetividad individual: la creatividad, la diversidad, la libertad de expresión en definitiva.

Por esta razón, este entendimiento de la sostenibilidad no sólo pasa por reconocer cómo la cultura ha conformado tanto el entorno físico y social –como un primer principio de eficiencia ya que aprovecha lo existente y aprende sobre lo ya aprendido – sino que, y sobre todo, pasa por garantizar la libertad de expresión de cualquier individuo o colectivo bajo cualquier formato así como “el acceso universal a la cultura y a sus manifestaciones, (…) a la información y a los recursos”. En otras palabras, entiende que lo nuevo no debe construirse sobre la nada sino contextualizado en el marco cultural que lo alberga -cada ciudad y/o territorio tiene sus modos ya aprendidos- no sólo reconociendo el valor de las expresiones de subjetividad existentes sino fomentando nuevos modos colectivos, individuales, etc.

Así pues, esta sostenibilidad defiende la IDENTIDAD como uno de los principales conceptos sobre los que construir el desarrollo sostenible: no sólo desde la puesta en valor de la identidad existente –y materializada en los medios físico y social- sino desde el fomento de nuevas identidades, individuales y colectivas. Esto supone, por una parte, una economía de medios y recursos y, por otra, la amplificación y consolidación de valores culturales.

En este sentido, una actuación culturalmente sostenible descubre, primero, y utiliza, después, todos los bienes tangibles e intangibles del CONTEXTO en el que opera: poniendo en valor el patrimonio edificado o natural, humano o no humano, reapropiándose de él hasta incluso decidiendo no intervenir, aprendiendo de conocimientos y modos de hacer existentes propios de un colectivo o comunidad y que facilitan la implementación de cualquier acción, reconociendo que las personas se comportan y formulan sus sueños, deseos, frustraciones y creencias tanto individual como colectivamente de maneras muy distintas…

En definitiva, una actuación culturalmente sostenible fomenta que la sociedad sobre la que actúa se reconozca e identifique con ella. De esta manera, una sociedad que ama y respeta tanto el entorno natural y construido en los que vive como las personas que la rodean porque se reconoce e identifica con todos ellos y consigo misma, es una sociedad más preparada, concienciada, informada, libre, solidaria, implicada, etc. para asumir las otras cuestiones del desarrollo sostenible -“la inclusión social, el crecimiento económico y el equilibrio medioambiental.” (Informe Brundtland)

Algunas historias de Sostenibilidad/Sustentabilidad Cultural:

The Water Tank Project // Huerta Bizarra // Parque Marítimo de Hitachi // Tierra de Gigantes // La Cementera de Ricardo Bofill // Luz Nas Vielas por Boa Mistura // Sky Orchestra // High Line en Nueva York // La Petite Ceinture: sobre el París Periférico // Transformando silos en obras de arte públicas // Mira Cómo Éramos: PFC Mary Pepa Ramos

 

SOSTENIBILIDAD/ SUSTENTABILIDAD SOCIAL


Ésta entiende el ejercicio de la sostenibilidad y el diseño sostenible desde la “reconstrucción de las relaciones humanas a todos los niveles del socius.” (Guattari, Felix; Las Tres Ecologías; p. 45) En este sentido, esto implica no sólo fomentar y permitir las relaciones e interacciones sociales en espacios de convivencia (públicos o privados) de cualquier escala sino, y sobre todo, mejorar el grado de convivencia entre grupos de personas con rentas, género, culturas, edades o profesiones diferentes a través de diseños, acciones y políticas que promuevan la integración, la redistribución equitativa de los beneficios urbanos y recursos disponibles, la justicia social, la solidaridad, la igualdad, la inclusión, la resiliencia, la aceptación de la disputa o la diferencia como valor positivo, el acceso a la vivienda, la consolidación y creación de equipamientos y dotaciones públicas, etc. En esta línea, el Premio Nobel Amartya Sen sintetiza la sostenibilidad social en 6 dimensiones: equidad, diversidad, cohesión social, calidad de vida, democracia y gobernanza, madurez.

En resumen, esta sostenibilidad destaca la importancia de fomentar las relaciones entre individuos y la cohesión entre estos. Así, por poner un ejemplo más claro, no es sólo una cuestión de crear espacio público per se sino también de diseñar los dispositivos necesarios para que la sociedad pueda “participar” en su gestión o “decidir” su uso y destino. Del mismo modo, este entendimiento de la realidad solicita que estos espacios sean integradores, que permitan la diferencia y diversidad en la manera de disfrutarlos. Pero esto no es sólo exclusivo del espacio público, también del privado; igualmente, las infraestructuras y medios de transporte deben favorecer las interacciones sociales y todos estos valores asociados: el trazado de un tranvía puede integrar en su recorrido barrios de personas de distinta renta, edad, cultura, etc. Así pues, esta idea de la sostenibilidad no debe circunscribirse sólo al espacio público ya que los espacios de convivencia son tan múltiples y diversos como las propias personas.

En conclusión, esta lectura del desarrollo socialmente sostenible es doble: por un lado implica el fomento de la INTERACCIÓN y, por otro, garantizar la COHESIÓN. De esta manera, esta sostenibilidad promueve una sociedad que se comporta colectiva y cohesionadamente, haciendo frente a la individualidad y segregación propias de modelos de desarrollo urbano menos sostenibles –como el anglosajón, el cual promueve el consumo “disperso” como su “terapia capitalista contra la soledad” colectiva que construye.

Este entendimiento de la sostenibilidad comparte con el cultural las consideraciones relativas a la diversidad y libertad de expresión. Sin embargo, es importante matizar que en este caso estas cuestiones no estarían afectadas tanto por condiciones de identidad y subjetividad creativa sino por la condición humana misma y nuestra necesidad de relacionarnos y de hacerlo en un marco de convivencia relativamente estable.

Algunas historias de Sostenibilidad/Sustentabilidad Social:

Sostenibilidad y Movimientos Sociales: entrevista a David Harvey // Via Verde en Manhattan // Arquitectura Rebelde por Santiago Cirugeda // Alejandro Aravena TED Talk // Aprendiendo de las Setas // Aldea Masoro: empoderando comunidades a través de la arquitectura // Diario de una arquitecta: PFC Verónica Francés // LaCol: Assaig sobre Assaig // Parques Modulares Pop-Up // Jan Gehl: Vida en espacios públicos de Melbourne // Park-Ing // Guerrilla Gardening // Reutilizando espacios infrautilizados // Invasión Verde en Lima // Escaravox de Andrés Jaque

 

SOSTENIBILIDAD / SUSTENTABILIDAD ECONÓMICA


Ésta entiende el ejercicio de la sostenibilidad y el diseño sostenible desde un uso inteligente y creativo de los recursos económicos en busca no sólo de ahorrar, sino de conseguir que el valor de la intervención sea mucho mayor que su precio. Esto, por desgracia, no es siempre así.

De esta manera, propone una economía de medios, materia y energía, así como una proporcionalidad entre medios y fines. Es el “paga uno y llévate tres.” Esta lectura del desarrollo sostenible plantea que la gestión inteligente y estratégica de presupuestos puede tener una deriva mucho más rica que la establecida por un fin a priori.

En definitiva, es la política del sentido común. Construye lugares que hacen un consumo racional de lo posible y en equilibrio con el medio tanto natural como cultural. Así pues la economía deja de ser un fin para convertirse en un medio, un medio más para alcanzar el desarrollo sostenible.

Algunas historias de Sostenibilidad/Sustentabilidad Económica:

La Curitiba de Jaime Lerner // Colores en Tirana, Albania // Juzcar: la ciudad de los Pitufos // Realojamiento de 1200 familias en Elche // Toni Griffin: Reconstruyendo Detroit // Teddy Cruz TED Talk // Robert Neuwirth: El Poder de la Economía Informal // La Economía Callejera en las Ciudades Contemporáneas // Ouishare

 

SOSTENIBILIDAD / SUSTENTABILIDAD MEDIOAMBIENTAL


Ésta entiende el ejercicio de la sostenibilidad y el diseño sostenible desde “el mantenimiento del capital natural” (Goodland, Robert; The Concept of Environmental Sustainability; Annual Review of Ecology and Systematics, Volume 26, p. 10), es decir, de “los recursos naturales como plantas, minerales, animales, aire o petróleo de la biosfera vistos como medios de producción de bienes y servicios ecosistémicos: producción de oxígeno, depuración natural del agua, prevención de la erosión, polinización y servicios recreativos en sí.” Este entendimiento de la sostenibilidad, a diferencia del tradicional, defiende que la naturaleza y la vida no humana son recursos naturales activos y productivos cuyo uso debe ser racionalizado. Se equipara, así, el capital natural al capital productivo.

Del mismo modo, su puesta en práctica pasa por todas las cuestiones metabólicas relativas a la eficiencia y/o autosuficiencia energética, hídrica y en la gestión de residuos -buscando al máximo la minimización de la huella ecológica- así como por una defensa clara de la biodiversidad y la vida no humana como grandes valores del desarrollo sostenible.

Algunas historias de Sostenibilidad/Sustentabilidad Medioambiental:

Warka Water: bebiendo del aire // La Superautovía Ciclista // La bicicleta solar // Carril bici Van Gogh por Studio Roosegaard // Halo: la Casa Pasiva // Hoja biológica artificial // Iluminar un campo de fútbol con energía de los propios jugadores // Wattcher: visualizador energético // Original Unverpackt: supermercado sin envases // Cómo reverdecer los desiertos del mundo // Energía con tus pisadas // Fabrique 125: industria textil transformada en viviendas // Punto de encuentro reciclado por Basurama // Bosque Vertical  // DIY: diseñando jardines verticales para pequeños espacios